A pesar de su escasa población, en la actualidad 37 habitantes, goza de ayuntamiento propio, pasando por su término el rio Veirza y cerca, el valdivia.

El topónimo de Villabasta ya aparece citado en el siglo SIII como villa Avasta con su iglesia de San Cicente, su etimología parece provenir de la voz latina “Villa” diminutivo de “Vicus” o quinta, granja, más el antropónimo mozárabe Abasta, su repoblador.

A mediados del siglo XIV Villabasta era lugar de Behetecia y era su Señor Juan Rodríguez de Cisneros, poseedor de muchos territorios palentinos de esta zona. Ya en los años finales del siglo XVI esta villa, no lugar, poseía un total de 40 vecinos, que podrían significar 200 habitantes, muchos más cual villanuño o Villasila por entonces. Siendo Villabasta en el siglo XVII, junto a otros pueblos, contra las avalas de la Mesta, al igual que contra Saldaña por el arreglo de su puente.

A mediados del siglo XVIII, Villabasta pertenecía al rey, poseía molino de aceite y linaza, fragua, taberna, disponía de 38 vecinos, tenia un hospital, tejederos, herrero, etc. A mediados del siglo XIX disponía de 156 habitantes, una ermita y un pósito, escuela de ambos sexos, etc.

La iglesia parroquial advoca a San Vicente, de ladrillo, dos naves con bóvedas de arista, portada de arco de medio punto en el lado de la Epístola. Goza de un buen retablo maore del último tercio del siglo XVII en el Presbiterio, con buenas esculturas; en el lado del Evangelio, un retablo del siglo XVIII con pinturas de los Ánimos, más otro pequeño retablo con una escultura de la Virgen del amino, que en su día presidiría la ermita que se hundió hace mas de 30 años; en el lado de la Epístola se conservan unas esculturas de San Antonio del siglo XVIII y un Cristo atado a la columna del siglo XVI.

Villabasta contaba con 174 habitantes en 1900, con 170 en 1930, con 133 en 1960; Con tan solo 37 en 2005.